Querido lector:
Ser emprendedor es un camino lleno de altibajos. Muchas veces nos encontramos con proyectos que en lugar de sumar, nos restan vida y energía.
Es ahí cuando aprendemos, muchas veces a la mala, a saber qué es lo que NO queremos, pero también nos acerca, un pasito más, hacia el dónde queremos llegar.
No tengas miedo de decir NO, no tengas miedo de despedirte de una empresa, o de hasta un cliente, si es la decisión que te hace estar en paz y armonía.
Recuerda que regalas vida en donde gastas energía.
¡Confía en tus instintos! Nadie más va a decidir por ti.
![]()
¿Te cuesta trabajo decir que NO? Platícame en los comentarios.
